Una persecución policial desde Quilmes terminó en un choque múltiple en Wilde, con tres patrulleros persiguiendo un Cronos negro manejado por un hombre ebrio o drogado.
El conductor, un profesor, zigzagueaba, ignoró la voz de alto y provocó choques: dos patrulleros en Bernal y Avellaneda, y en Wilde el patrullero impactó contra el Cronos, una Sandero estacionada y el frente de una casa.
Heridos leves en policías y conductor, internados en hospitales como Perón y Liarte. Narcotest positivo; el hombre quedó detenido.
Daños graves en vehículos y casa de Ramón, cuya Steve Way quedó destruida. Eva Serrat reporta desde el lugar con restos intactos desde la medianoche.
La persecución afectó a terceros inocentes que dormían; solo daños materiales graves.