Pasajeros del tren Sarmiento en zona oeste repudiaron los viajes de lujo del jefe de Gabinete Manuel Adorni, como el jet privado a Punta del Este y los gastos de 17 millones de pesos en tarjetas de su pareja en enero. El periodista Mariano Onega recorrió estaciones como Once y Miserere entrevistando a trabajadores, jubilados y commuters que criticaron duramente al funcionario por predicar austeridad mientras vive en la opulencia.
Víctor, plomero en construcción, lo tildó de "hijo de puta" por viajar en jet privado mientras el país está en crisis. Rubén, con sueldo de 1,2 millones y cuatro hijos, contó que no comió al mediodía y no banca que Adorni se vaya de "cinco estrellas". Leonardo y otros lo llamaron "basura" y cuestionaron su hipocresía al pasar de "rata" a millonario.
Algunos no lo conocen, como María de Moreno o Estela de Marcos Paz, que lo confundieron con un cantante. Otros, como Enrique, recordaron que era vocero presidencial y rechazaron que use el avión oficial para "paseos". Virginia, de Merlo, sintió impotencia al deslomarse desde las 5 de la mañana mientras Adorni gasta fortunas en Nueva York y Punta del Este con Marcelo Grandi.
Alejo lo defendió tenuemente por "ideas distintas", pero José admitió que el viaje en jet fue un "error". El panel de Argenzuela ironizó que ni los libertarios lo reconocen ahora, contrastando con encuestas previas favorables al gobierno, y resaltó datos de Pablo Dugan sobre tarjetas que equivalen a 12.200 dólares pese a sueldos de 3,5 millones cada uno.
Los conductores destacaron la indignación popular por la contradicción entre la "moral como política de Estado" proclamada por Milei y los privilegios de Adorni, incluyendo contratos en Tecnópolis y más escándalos por venir.