Francia libera 14.5 millones de barriles de reservas estratégicas para paliar la crisis energética por la guerra, junto a otros países de la Agencia Internacional de Energía que aportan hasta 400 millones en total.
Alemania contribuye con 19.5 millones, Reino Unido con 13 millones y Japón también participa para inyectar oferta al mercado e impedir la escalada de precios del petróleo.
El petróleo sigue siendo central en la energía mundial pese a alternativas, en contexto de tensiones globales.