Una mujer vendió un lingote de oro de 24 quilates de una onza y tres monedas de oro de 22 quilates en Leyva Joyas. Las piezas estaban en perfecto estado, conservadas en la familia por mucho tiempo, y sirven como forma de ahorro confiable.
El tasador verificó el peso y pureza, confirmando su excelente conservación. La mujer las sumó para venderlas con el fin de viajar a Canadá a conocer a su nieto.
La operación se concretó en el momento con pago en efectivo al instante, y ella quedó sorprendida por la facilidad y buena tasación.