El gobierno salió en defensa cerrada de Manuel Adorni, vocero presidencial, por el escándalo del viaje de su esposa en comitiva oficial a Nueva York, hospedada en hotel cinco estrellas pagado por el Estado, y un vuelo privado a Punta del Este por 10.000 dólares en carnaval.
Karina Milei tuiteó apoyo incondicional frente a "basura mediática", Diego Santilli lo calificó de operación "quillerista", y Javier Milei invocó el "costo marginal" para minimizar el impacto, gritando "ánimo Manuela Adorni, viva la libertad carajo".
Los funcionarios justifican las prácticas criticadas como propias de la "casta" que prometieron combatir, negando hablar de su vida privada.
El costo del vuelo equivale a un cuarto del patrimonio declarado por Adorni.