Gran Hermano inicia una actividad musical en la casa: los participantes escuchan canciones y debaten de quién son, hasta que el elegido explica su significado personal.
Los housemates adivinan correctamente que una canción es de Lola, quien la relaciona con Emilia Mernes y cómo la motiva cuando la subestiman, convirtiendo críticas en "gasolina" para demostrar lo contrario.
Lola cuenta que transforma lo negativo en positivo, aprendiendo y mejorando de experiencias fuertes, sin dar el gusto a quienes dudan de ella.