En el conflicto de Medio Oriente que supera los 13 días, el nuevo líder iraní IANI juró venganza, amenazó con cerrar el Estrecho de Hormuz y advirtió a bases de EE.UU. en la región.
Muki Tenenbaum, analista internacional, duda de su identidad real, sugiriendo que podría estar herido, muerto o ser un impostor, y destaca la aparición pública de Ali Larijani como figura clave con posibles lazos occidentales.
Donald Trump afirma que la guerra está casi terminada, pero Tenenbaum lo ve como estrategia mediática para tranquilizar internamente y provocar a Irán.
Se analiza el impacto electoral en EE.UU. y el sesgo de medios como New York Times versus Fox News en las encuestas de medio término.