El líder iraní, en un comunicado traducido leído por la televisión estatal, amenazó con destruir bases de Estados Unidos en países limítrofes si continúan los ataques, advirtiendo que subestimaron el arsenal iraní. Pidió a naciones vecinas evacuar personal estadounidense para evitar daños.
Desestimó la paz como "mentira" y afirmó que venderán la sangre de sus mártires. El mensaje surge tras especulaciones sobre un tal Moskava, herido en un ataque el 28 de febrero que mató a su familia, aunque medios británicos sensacionalistas rumorearon coma sin confirmación visual.