El conductor Juan Gutiérrez completó su segmento Control Camp contando cuatro chistes evaluados por un jurado de notables que exigió sinceridad en las risas.
El primero involucró a una mamá ofreciendo pizza en cuatro o ocho porciones y el hijo eligiendo cuatro porque no se la comería toda. El segundo presentó la sábana bajera como el aperitivo perfecto entre colchón y cubrecama.
El tercero preguntó qué hace un señor con un frasco de tuco en la oreja y la respuesta fue que escucha salsa. El cuarto remató con un cliente hallando un pelo en la sopa y el mozo explicando que era un cabello de ángel del cocinero.
El jurado reaccionó con risas mixtas, calificando los chistes de malos a buenos, mientras Gutiérrez agradeció y pidió sugerencias de chistes por Instagram ante su agotamiento creativo.