José Antonio Kast juró como presidente de Chile y firmó seis decretos ejecutivos, tres para frenar la migración irregular, incluyendo barreras en la frontera con Bolivia y auditorías a ministerios.
El ultraderechista describió un país golpeado por crimen organizado, narcotráfico y finanzas debilitadas, prometiendo gobierno de emergencia con mano dura en seguridad, desregulación económica, recortes de gasto y políticas promercado. Asume tras derrotar al estilo de Gabriel Boric en 2021, en contexto de aumento de criminalidad e incertidumbre por la guerra en Irán.
Seguidores ven esperanza contra vandalismo y delincuencia que afecta negocios y gente común, mientras pensionados desean éxito. Críticos temen recortes a gratuidad educativa y agenda que traiga oscuridad, con manifestaciones en El Paraíso y Santiago contra capitalismo y EE.UU., dispersadas con agua y gases.