El ejército israelí ordenó duplicar la superficie de ataques contra Hezbollah en Líbano y emitió nuevas advertencias de evacuación en el sur del país, en respuesta a lanzamientos de más de 200 cohetes por parte del grupo.
Uno de los ataques recientes destruyó la Universidad Pública del Líbano, causando la muerte de su rector. Hasta la fecha, la ofensiva ha dejado más de 680 muertos y casi un millón de desplazados.
La corresponsal Etel Bonet reportó desde Beirut bombardeos en el centro de la ciudad, previamente ajeno al conflicto, incluyendo un edificio de Hezbollah y una sucursal bancaria ligada al grupo. Israel amenazó con atacar edificios gubernamentales si el gobierno libanés no desarma a Hezbollah.
Los suburbios de Beirut y el sur de Líbano siguen bajo intensos ataques, cambiando la dinámica de la guerra y generando temor generalizado en la población.