Irán cuenta con cerca de 6.000 minas navales eficaces para confrontaciones en el Golfo, según informes militares estadounidenses y el Centro Strauss.
Entre ellas destacan la CM-52 china que dispara cohetes, la iraní M-26 con sensores, M-08 flotante soviética y M-DM-6 avanzada. La Guardia Revolucionaria las despliega vía submarinos, lanchas, aviones, helicópteros y pesqueros camuflados.
Incidentes históricos incluyen choques en la Guerra de los Petroleros, como el petrolero Bridgestone en 1987 y la fragata USS Samuel B. Roberts en 1988, que llevó a la Operación Praying Mantis. Pocas minas bastan para paralizar el Estrecho de Ormuz.