Dos petroleros, el Seifrost de bandera maltesa y el Zafesia Vishnu de Islas Marshall, fueron atacados por barcos kamikazes cargados de explosivos en aguas iraquíes, generando impresionantes bolas de fuego y columnas de humo negro. La autoridad portuaria reportó un muerto, rescataron decenas de tripulantes y buscan desaparecidos.
La Guardia Revolucionaria de Irán amenazó con no permitir la exportación de un solo litro de petróleo de la región, en medio de su estrategia de desestabilización energética. Autoridades iraquíes denunciaron sabotaje y pidieron mantener rutas marítimas al margen de conflictos.
Irán también atacó un buque portacontenedores en Jebel Ali, Dubái, y depósitos de combustible en Bahréin. Desde el inicio del conflicto el 28 de febrero, cerca de 20 buques han sido alcanzados en el Estrecho de Hormuz, vía clave para una quinta parte del petróleo mundial, ahora paralizada.
Un mapa mostró puntos de ataques a petroleros (celestes) y otros buques como portacontenedores desde el 28 de febrero. La Guardia Revolucionaria justificó ataques por no acatar advertencias al intentar cruzar el estrecho, que controla actualmente.