El endocrinólogo Eduardo Faure explicó en el programa que el hipotiroidismo impacta hasta al 10% de la población argentina, cerca de 4 millones de personas, muchas sin diagnóstico. Los síntomas incluyen aumento de peso inexplicable, fatiga, caída de pelo, piel seca, constipación, sensibilidad al frío y colesterol alto. Distingue entre hipotiroidismo subclínico, con TSH alta pero T3 y T4 normales, y el clínico, con síntomas evidentes en el 2% de casos.
El tratamiento consiste en levotiroxina sódica, tomada en ayunas 30-60 minutos antes del desayuno o 4 horas después de la cena. Debe alejarse de antiácidos, calcio, hierro, soja, fibras altas y colestiramina, consumiendo estos al menos 3 horas después para evitar mala absorción. En seguimientos, se controla TSH y T4 libre cada 6-8 semanas, o trimestral en embarazos para ajustar dosis por su rol en el desarrollo fetal.
En ancianos, síntomas como lentitud y fatiga se confunden con la edad, pero requieren dosaje hormonal. Fármacos como amiodarona, litio o inhibidores de tirosincinasa aumentan riesgo. Los nódulos tiroideos son frecuentes, hallados en hasta el 70% por ecografía, pero la campaña "menos es más" de la Sociedad Latinoamericana de Tiroides promueve diagnóstico no agresivo salvo riesgos como palpabilidad, antecedentes familiares de cáncer o ganglios.
Consultas de audiencia abordaron caída de pelo en hipotiroidismo compensado, tratable con aminoácidos, y si limonada o alimentos inhiben la pastilla, confirmando interferencias similares a las mencionadas.