Terroristas de Hamás se muestran libremente en campamentos de Jan Yunis con caras tapadas, exhibiendo armamento y drones de última tecnología, evocando el paseo previo al ataque del 7 de octubre. Los drones, conocidos como "drones de los pobres", cuestan entre 20.000 y 30.000 dólares cada uno, pero requieren defensas de hasta 2 millones para contrarrestarlos.
El experto Gabriel Zurdo explicó que estos drones de ala delta en plástico o fibra de vidrio usan GPS civiles y motores de delivery, producidos en Irán, Rusia (Gerán 2) y Venezuela (Zamora B1), con componentes occidentales. Irán posee unos 80.000 drones y exporta el modelo, financiado por robo de tecnología vía Instituto Mabna de la Guardia Revolucionaria Islámica.
En ataque del 28 de febrero, Irán lanzó 541 drones sobre Emiratos Árabes, 35 impactaron pese a defensas como TAD. Estos drones lentos y de baja huella térmica eluden radares convencionales pensados para amenazas high-tech.
La estrategia iraní busca desgaste económico contra EE.UU. e Israel mediante enjambres baratos.