Un manto blanco de granizo cubrió el desierto de Arabia Saudita, en un fenómeno rarísimo donde normalmente reina la sequedad extrema y la lluvia escasea.
La humedad invadió la zona, generando gran cantidad de granizo compacto aunque no de gran tamaño. Provocó golpes en autos, rutas cortadas y un paisaje inusual sobre la arena.
Estas imágenes insólitas muestran cómo un contexto húmedo no habitual transformó el desierto en una escena nevada atípica.