El fiscal Eduardo Tallano citó como testigo a la periodista Natalia Bolosín en la causa Libra, pero no convocó a declarar a Javier Milei, Karina Milei, Mauricio Novelli ni otros involucrados clave, a pesar de pruebas como ocho llamadas de Milei a Novelli antes de su posteo promocionando la criptomoneda que colapsó.
Un peritaje reveló contactos recurrentes de Milei con Novelli, intermediario con Hayden Davies en Dallas, incluyendo llamadas tres horas después del posteo para coordinar movimientos, además de un borrador firmado por Milei con Davies, una factura de 250.000 dólares de la hermana de Novelli, 10 visitas a Casa Rosada y 4 a Olivos.
La investigación avanza lento, con Tallano cajoneando el peritaje por cuatro meses desde noviembre pasado, mientras el Congreso reveló datos más rápido. Bolosín denunció persecución periodística y señaló elementos suficientes para indagatorias, como transferencias a billeteras virtuales durante visitas.
Novelli sirvió de puente para el posteo que enriqueció a los de Dallas con información privilegiada, dejando pérdidas a inversores argentinos cuando Libra perdió todo valor a medianoche.