En un reality show, el dueño de la casa expulsó a una participante por comparar a su companera negra con una esclava recién bajada del barco, llamandola "la negra parece que acaba de bajarse del barco".
La ofensa incluyó asociar a la companera con esclavitud, lo que generó repudio general. La expulsada justificó que no fue el agente sino el dueño quien la sacó, mientras otros criticaron la risa de involucrados como una verguenza.
Anamá protestó destacando que no hace falta tener piel oscura para rechazar el racismo, y todos se manifestaron en contra. El incidente se describio como lamentable y una locura.