El Departamento del Tesoro de EE.UU. emitió una licencia para vender petróleo ruso cargado antes del 12 de marzo hasta el 11 de abril, pese a objeciones del Senado, en medio de la escalada de precios por la guerra con Irán.
Esta medida amplía una autorización previa que permitió ventas a India del crudo varado en el mar. Autoridades insisten en que es limitada y no beneficia financieramente a Rusia de forma significativa.
Kirill Dimitrov, enviado ruso en temas económicos, celebró la decisión afirmando que el mercado energético mundial no puede estabilizarse sin petróleo ruso. Paralelamente, Olivier Blanchard, exdirector del FMI, pronostica que el barril de crudo se ubicará de forma duradera entre 150 y 200 dólares por el conflicto.