Estados Unidos liberó 170 millones de barriles de sus reservas estratégicas y el G7 otros 400 millones para evitar que el precio del petróleo se dispare por la guerra en Oriente Medio.
El Departamento del Tesoro emitió una licencia que permite vender crudo ruso cargado en buques antes del 12 de marzo, hasta el 11 de abril, ampliando la oferta global.
El secretario del Tesoro, Scott Besson, aclaró que es una medida temporal y limitada que no beneficia significativamente al gobierno ruso, ya que sus ingresos vienen de impuestos en extracción.
Esta autorización sigue a una similar de la semana pasada para ventas a India.