En un edificio de Villa Santa Rita, entre Flores y Villa del Parque, narcos intentaron reabrir a martillazos el búnker de droga del departamento del primer piso C, sellado previamente por la Policía de la Ciudad, tras un llamado al 911 de vecinos alertados por ruidos misteriosos y gente extraña.
La policía atrapó en el acto a Luis P., dominicano de 53 años, Angélica C., dominicana de 48 años, y José B., argentino de 59 años, supuesta abogado de los primeros. Secuestraron envoltorios de cocaína listos para la venta en este negocio próspero e ilegal en plena Capital Federal, a metros de avenida Nazca.
El departamento pertenece al Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, expropiado en 1977 bajo Osvaldo Cacciatore para una autopista inconclusa y asignado a una mujer con hijo discapacitado. Tras la muerte del hijo, ella lo ocupó ilegalmente, lo convirtió en búnker y vendió drogas por más de una década con total impunidad, pese a allanamientos previos de la Policía Federal en 2023 por narcomenudeo y prostitución.
Los vecinos vivieron un verdadero infierno con entradas y salidas constantes a cualquier hora, puertas abiertas y peligro latente. El cronista mostró los sellos reforzados con revoque grueso para impedir retornos, aunque los narcos ya habían sido liberados antes y vuelto al territorio.