Cuba enfrenta una grave crisis energética con más de tres meses sin entrada de barcos de combustible, lo que genera un impacto inconmensurable en la vida del pueblo, según afirmó el mandatario Miguel Díaz-Canel. La isla produce solo el 40% del crudo necesario y su infraestructura obsoleta no cubre la demanda, provocando apagones recurrentes y suspensión de actividades esenciales.
Díaz-Canel confirmó que su gobierno mantiene diálogos sensibles e iniciales con Estados Unidos para resolver diferencias bilaterales, basados en igualdad y respeto mutuo, en medio de la crisis. Insistió en que el proceso es largo y prudente, culpando al embargo estadounidense y restricciones petroleras por la situación económica del país.
Un equipo del FBI viajará a Cuba para investigar un tiroteo en febrero entre una lancha de Florida y guardacostas cubanos, que dejó cinco muertos y varios detenidos. El incidente se da tras tensiones por la captura de Nicolás Maduro y en un contexto de escasez extrema, caída del turismo y deterioro económico.
Analistas ven este acercamiento diplomático como clave para aliviar la presión sobre la isla en su momento más crítico en décadas. La presidenta mexicana Claudia Sheinbaum mencionó la participación de su gobierno en promover estos contactos.