Miguel Díaz-Canel dio una conferencia unidireccional a la población cubana sin anunciar renuncia ni acuerdo completo con Estados Unidos, pero reveló diálogos con funcionarios estadounidenses para alcanzar un entendimiento en medio de sanciones y bloqueo de petróleo.
El dictador cubano mencionó reuniones con herederos de la dinastía Castro, particularmente con Raúl Rodríguez Castro, alias "el Cangrejo" por haber nacido con seis dedos en una mano, corregido quirúrgicamente, y presentado como posible heredero natural si Díaz-Canel renuncia o es forzado a irse.
Díaz-Canel convalidó estos diálogos que Estados Unidos estableció con el régimen comunista, similar al esquema aplicado en Venezuela, ante amenazas de Donald Trump en su toma de posesión y el Escudo de las Américas contra narcotráfico y terrorismo, donde afirmó que el régimen de La Habana está en sus últimos momentos.