Cuba admitió públicamente estar en negociaciones con Estados Unidos después de 64 años de tensiones, confirmando el presidente Miguel Díaz-Canel que funcionarios cubanos sostuvieron conversaciones con representantes estadounidenses.
Estas charlas se orientaron a buscar soluciones por diálogo a las diferencias bilaterales, en medio de la falta de petróleo y combustible causada por el bloqueo estadounidense que tiene al borde del colapso a la isla.
Díaz-Canel destacó que factores internacionales facilitaron estos intercambios, en una revelación histórica para las relaciones entre ambas naciones.