Un conductor eludió un control de alcoholemia en Wilde y protagonizó una persecución policial que terminó con su auto destruyendo la pared de una casa en la esquina de Raposo y Coronel Lynch a las 00:20.
Ramón, dueño de la vivienda, relató la explosión tremenda que lo despertó; un árbol protegió vehículos internos, pero su auto propio resultó dañado.
La zona es de alto tránsito con frecuentes accidentes por diseño vial defectuoso, donde vehículos se cruzan al doblar.
Defensa Civil de Avellaneda ofreció materiales para reconstruir la pared y limpió escombros; el conductor quedó detenido con politraumatismos, al igual que varios policías heridos derivados a centros de salud.
Tres patrulleros perseguían al vehículo en esta secuencia de película.