Diez días después del derrumbe en el complejo Estación Buenos Aires de Parque Patricio, los comercios bajo las 15 torres, especialmente la torre afectada con cerrajería, pilates y fiambrería, permanecen cerrados sin poder trabajar ni ingresar sin permiso fiscal.
Una profesora de pilates, que abrió hace dos meses y medio, no recupera la inversión, paga cuotas de equipos y alquiler que los dueños insisten en cobrar, planeando mudarse pero necesitando autorización para sacar camas pesadas.
La fiambrería de un año y cuatro meses perdió toda mercadería fresca por heladeras apagadas desde la catástrofe, sin cobertura de seguros básicos para este tipo de desastre, afectando a tres familias que dependen del negocio.
Los escombros ya fueron removidos, ahora apuntalan la estructura con grúa para sacar autos destruidos o salvados, mientras vecinos planean un abrazo el mediodía del sábado pidiendo justicia, responsables y retorno a casa.