El Colo subió medio kilo en Cuestión de Peso, llegando a 106 kilos y medio, y quedó complicado con 1,3 kilos por delante de la eliminación, respondiendo con silencio inicial ante las presiones del panel sobre su preparación.
El panel lo confrontó por su falta de respuesta, comparándolo con niños empacados o angustiado, mientras revisaban fotos de baile y choripán del fin de semana que afectaron su descenso; la discusión escaló con cruces sobre educación, silencio como climatizador y acusaciones de maleducado, con panelistas como Mario y Muma interrumpiéndose mutuamente.
Finalmente, Colo explicó que prefiere el silencio para focalizarse y evitar distracciones, admitió una semana brava por el clima y deslices en disciplina, horarios y descanso, quedando distanciado de la balanza aunque prefiere pasar sin salvataje del público y con solo dos horas por delante.
El doctor intervino aclarando que está distanciado de la balanza, y Colo confirmó deslizes esta semana pese a semanas previas más prolijas, cerrando el segmento antes de la pesaje.