El programa mostró una encuesta callejera al azar preguntando si los políticos viven una realidad distinta a la de la gente común, en medio de críticas por los 11 millones de pesos mensuales en dietas de senadores.
Los entrevistados coincidieron en que los políticos están desconectados: una mujer dijo que su vida es exorbitante y no se siente representada; otra señaló que priorizan sus gastos sobre las necesidades populares; una enfermera profesional con sueldo menor a un millón lamentó la dificultad para llegar a fin de mes con un bebé mientras ven estos aumentos.
Otras respuestas criticaron que olvidan al obrero del día a día, se olvidan de la gente una vez en el poder y viven en otro mundo, aunque uno matizó que dan importancia pero no suficiente.
Los conductores aclararon que se trata de un termómetro pequeño del programa, no una encuesta nacional, y destacaron la grieta entre el despacho oficial y la calle.