El ministro Luis Caputo defendió el viaje de Manuel Adorni a Nueva York con su esposa en jet presidencial, asegurando que no costó un centavo a los argentinos y calificándolo de irrelevante. Panelistas lo destrozaron, recordando sus ataques previos a funcionarios que llevaban familiares y cuestionando su repentino enriquecimiento ilícito con gastos lujosos como primera clase y jets privados desde Punta del Este.
Desmintieron las excusas de Adorni sobre inteligencia artificial en videos reales de él subiendo al avión con familia, y criticaron su agenda inventada con empresarios judíos para aparentar trabajo mientras se "deslomaba". La diputada Lilia Lemoine intentó salvarlo alegando que viajó por amor y sin costo extra, pero el panel refutó la teoría del "costo marginal" con expertos en aviación que explicaron el aumento real de combustible, tasas y logística por peso adicional.
Usaron analogías sarcásticas como subirse gratis a un colectivo lleno o colarse en el cine por "costo marginal", destacando la hipocresía de quien recortó pensiones mostrando radiografías falsas de perros. Revelaron que la fiscal Alejandra Mángano pedirá al Ejecutivo la lista completa de la comitiva y ruta de vuelo, ya que solo se supo de la esposa por una foto casual tomada por un periodista afín al gobierno.
Caputo elogió a Adorni como íntegro y trabajador, focalizándose en el fondo económico pese a la visibilidad ética dudosa, pero el panel insistió en causas penales por enriquecimiento y exigió explicaciones sobre dólares para viajes, pasando de bondi a jets en dos años.