El ministro de Economía Luis Caputo admitió preocupación por la inflación de marzo que alcanzó el 3,9%, con 3,3% en alimentos y bebidas, impulsada por aumentos en carne y tarifas, aunque el dato estaba esperado. Explicó que el Banco Central mantiene una política monetaria apretada, con M2 creciendo al 18% por debajo de la inflación para bajar precios.
Caputo atribuyó el ralentizamiento en la desinflación a un "ataque político" el año pasado tras elecciones en Buenos Aires, que causó dolarización masiva del 50% en portafolios, elevando riesgo país de 500 a 1500 puntos y frenando el crecimiento económico del 6-7% al 3,5%. Aseguró que no hay déficit fiscal y la macroeconomía estabilizada resiste shocks externos como subas en petróleo.
Defendió que el proceso de desinflación retomará pronto, descartando llegar al cero en agosto pero pronosticando convergencia a niveles internacionales en meses como septiembre u octubre. Destacó compras diarias de dólares por el BCRA y estabilidad en bolsa pese a tensiones globales.
Recordó que antes de mayo-junio pasado la inflación mensual estaba en 1,5%, pero el pánico preelectoral por posible derrota de Javier Milei impactó variables clave.
Leonora Barquet, conductora, cuestionó si se llegará al cero prometido y el impacto de colegios y petróleo en marzo.