El Gobierno tiene reformas impositivas listas para implementar, reveló el ministro Luis Caputo, pero condicionadas a generar mayor superávit primario mediante más recaudación y gasto constante. Caputo explicó que no se puede bajar impuestos como en la laboral sin respaldo fiscal, ya que la reforma laboral ya cuesta 0,4% del PBI en incentivos.
El ministro detalló que el modelo consiste en bajar impuestos y regulaciones desde el sector público, mientras el privado invierte y compite para ganar competitividad, rechazando la devaluación como solución al recordar que el dólar se multiplicó por 1.400 en 25 años sin mejorar nada.
Caputo enfatizó la necesidad de disciplina fiscal para avanzar en esta agenda.