Caio, el jugador rellenito del equipo Palmas de Tocantins en Brasil, anotó un golazo en un torneo regional pese a las cargadas de los hinchas rivales por su físico no atlético.
Los rivales lo subestimaban llamándolo gordito y diciendo que no podía hacer nada en la cancha, pero Caio los sorprendió con un gran gol y festejó levantando la camiseta para mostrar la panza, como Maradona con Gatti.
Sus compañeros lo bancaron en el festejo, recordando anécdotas pasadas, y el mensaje es claro: no hay que subestimar al rival.
Caio demostró que está bien alimentado y es un muchacho de hueso grande, aprendiendo la lección a los burlones.