El ministro de Hacienda de Brasil anuncia la eliminación de un impuesto federal al diésel y otros combustibles, junto con subsidios a productores e importadores, lo que representa un alivio de 0,64 reales por litro en las estaciones de servicio.
La medida se enfoca en el diésel por su relevancia en el sector agropecuario y transporte, buscando mitigar la crisis energética que afecta a varios países.
Además, se decretó un impuesto a las exportaciones de combustibles para garantizar el abastecimiento interno y compensar un costo fiscal de 30.000 millones de reales, evitando la salida de petróleo del país.