Un dron captó a más de 100 tiburones cobrizo navegando en las aguas del Golfo San Matías, en la costa atlántica de Río Negro, Patagonia argentina, un fenómeno poco habitual registrado por el piloto Maximiliano Facundo Cortés.
La especie, un tiburón costero de hasta 3 metros de largo y 100 kilogramos, sorprendió a científicos y locales. El investigador Alejo Irigoyen, del CONICET y Centro Nacional Patagónico, explicó que las aguas argentinas son turbias y estos tiburones suelen estar a más de 5 o 6 metros de profundidad, lo que dificulta las observaciones.
Condiciones excepcionales de marea baja y alta visibilidad permitieron documentar el grupo. Los tiburones atacan a humanos solo si se sienten amenazados, y en realidad los humanos representan mayor amenaza para ellos.