Un familiar de Juan Román Riquelme y allegados al vicepresidente de Boca Juniors están implicados en chats, audios, videos y fotos que prueban la reventa ilegal de entradas, reveló el denunciante Walter Federico Clix ante el juez Santiago Viñones. Boca Juniors cuenta con 300.000 socios pero La Bombonera solo tiene 55.000 lugares, con un cupo del 70% que excluye a la mayoría, mientras peñas, filiales y agencias de turismo venden populares por 100.000 pesos y plateas de 300.000 hasta un millón de pesos sin control de DNI.
El funcionario nacional del Ministerio de Seguridad aclaró que denuncia a título personal como socio activo de Boca, mucho antes de su cargo, y confirmó que varios socios están dispuestos a declarar. Las peñas cobran en negro por habilitar carnets, pasando por máquina con contactos internos del club, y hay prints de socios que ofrecen acceso a la web de venta por 40.000 o 50.000 pesos, justo cuando la página se agota en minutos para ventas oficiales.
Clix exhibió pruebas de sanciones a socios para retener butacas y abonos, listas de espera manipuladas donde socios nuevos saltan a antiguos, y videos de distribución de protocolos y carnets por allegados a Riquelme, incluyendo al secretario general Rosica y personas en el palco presidencial. Mencionó dirigentes de la lista 2023 de Riquelme como funcionarios K en Buenos Aires, y fake avisos en Instagram haciéndose pasar por el club para tramitar pases de adherente a activo, generando estafas.
El escándalo incluye reventa de entradas de protocolo contra San Lorenzo agotadas en cinco minutos, hinchas escrachando la mafiosa operatoria en La Bombonera, y menciones a desaparición de ropa oficial costosa no investigada. Riquelme defendió su inocencia alegando persecución política de Milei y Macri durante 25 años, pidiendo no mentir al hincha.