Alberto Fernández, expresidente argentino, cuestionó la reunión de Lionel Messi con Donald Trump en la Casa Blanca tras la conquista del Mundial, generando un debate en el panel sobre politización del fútbol y comparaciones con Diego Maradona.
El panel reflexionó que Messi, criado en España desde los 12 años, no tiene el compromiso político de Maradona, a quien consideraron un personaje excepcional e irrepetible en lo futbolístico y social. Criticaron exigirle a Messi actitudes similares y destacaron que visitas a la Casa Blanca son tradición para campeones de la NBA y otros deportes en EE.UU.
El debate escaló a críticas contra Trump por su política exterior, con llamados a boicotear el Mundial en EE.UU. como en 1978 en Argentina, comparando oposiciones internas y huelgas. Panelistas defendieron acciones de Trump contra dictadores como Maduro, Díaz-Canel e Irán, cuestionando hipocresías con aliados como Arabia Saudita.
Se mencionó el enojo de Fernández porque durante su gestión Argentina ganó el Mundial pero no visitó la Casa Rosada, y todos votaron menos uno. El intercambio incluyó cruces sobre democracias en Oriente Medio y liberaciones de presos políticos en Venezuela.