Manuel Adorni publicó un tuit desde Nueva York donde evade las acusaciones sobre los vuelos polémicos con su esposa Bettina Gelletti y el periodista Marcelo Grandío, y en cambio se concentra en defender una "frase desafortunada" sobre "deslomarse" durante el trabajo gubernamental. Afirma que todo lo que hace el gobierno de Javier Milei es con honestidad para cambiar un país en ruinas, y agradece el apoyo del gabinete.
El panel de +Noticias critica esta respuesta porque ignora el fondo del problema: el uso de aviones presidenciales y privados para viajes familiares, que contradice el discurso antiprivilegios del gobierno. Recordaron las declaraciones previas de Adorni contra familiares de Cristina Kirchner en vuelos oficiales, destacando la doble vara moral en un momento de sensibilidad social por los gastos públicos.
Lilia Lemoyne, en La Nación Más, defendió a Adorni minimizando el incidente al compararlo con supuestos excesos kirchneristas como llevar "prostitutas" en aviones presidenciales, y acusó a la oposición de psicopatizar el tema. El panel rechazó esta comparación como subestimación ética y pidió manifiestos de vuelo para verificar acompañantes.
Los analistas concluyeron que el escándalo enfrenta al gobierno con su propio espejo discursivo, dejando abiertas dudas judiciales sobre financiamiento, declaraciones juradas y posibles indagatorias a Adorni y Gelletti, mientras la causa avanza en la provincia.