Manuel Adorni, portavoz presidencial, aclaró en un mensaje que él y su amigo Carlos Grandío pagaron cada uno su parte del viaje privado a Punta del Este en Uruguay, donde subió a su esposa al avión. El funcionario explicó que se trataba de vacaciones postergadas por su nuevo rol y que no es la primera vez que viajan juntos.
En el panel de +Verdad, los conductores debatieron el error verbal de Adorni al decir "deslomarme" en un vivo, reconociendo que fue un desliz humano pero criticando el daño simbólico en la batalla cultural. Recordaron que Adorni mismo había prohibido familiares en vuelos presidenciales y destacaron que los funcionarios no pueden recibir regalos sin declararlos.
Los panelistas celebraron el escrutinio público sobre estos temas nimios como un avance societal, contrastándolo con escándalos del gobierno anterior como corrupción o uso de camionetas oficiales. Insistieron en que Adorni perdió contacto con la realidad por su rutina diaria, aunque defendieron su amistad de años con Grandío, de familia adinerada en la industria gráfica.
Adorni rechazó que su vida privada se convierta en asunto nacional y lamentó no poder asistir al programa por agenda, invitando para el domingo. El debate giró en torno a la ética de funcionarios, límites de la privacidad y la austeridad de Javier Milei, quien puso la vara alta al no permitir tales privilegios.