WhatsApp lanzó una función para que padres, madres o tutores administren las cuentas de menores de 13 años, pese a que la app solo habilita legalmente a usuarios mayores, pero en Argentina el promedio de primer celular es a los 9 años.
Los adultos vinculan sus dispositivos escaneando un código QR tras ingresar la fecha de nacimiento del menor en la app del chico, lo que activa un PIN de seis dígitos para acceder a configuraciones de privacidad y seguridad, como solicitudes de mensajes, agregados a grupos, eliminaciones de contactos y bloqueos.
La herramienta responde a debates familiares sobre el primer celular, grupos de WhatsApp excluidos y la prohibición de celulares en aulas, monitoreando el uso sin acceso a chats o comunidades, convirtiendo la mensajería en una red social con medidas de control parental paulatino.
La actualización permite mayor seguridad en una app masivamente usada por preadolescentes ilegalmente, promoviendo el rol responsable de adultos en el uso tecnológico infantil.