La vicepresidenta Victoria Villarroel, apodada "campanita" en Casa de Gobierno o "cucarra enorme" por los panelistas, denunció a Petri por llamarla golpista y a Feyman, Rossi y otros por calumnias e injurias, además de coerción ideológica, pidiendo 8 años de prisión para ellos.
Los panelistas responden con tono desafiante y burlón, bromeando sobre prepararse con "trajes a rayas" y "carrión chiquito" por si van presos, retándola a ver quién termina primero en la cárcel y aceptando ir juntos a tribunales con gusto.
Critican la intolerancia de Villarroel a la prensa y al comentario político, destacando que ella está en su derecho pero ellos no se victimizan, recordando denuncias previas de políticos que terminaron mal y manteniendo tranquilidad ante la vicepresidenta "Campanita".