Rona Gulaxin, venezolano de Caracas radicado hace cinco años en Argentina, niega haber sentido discriminación y destaca la calidez humana del país, alineada con el preámbulo de la Constitución que valora a los migrantes.
Explica que los venezolanos son bien recibidos por ser trabajadores, educados y profesionales, y atribuye posibles discriminaciones a otros migrantes como paraguayos o bolivianos a fallos culturales o actos irregulares que no se adaptan a la sociedad argentina.
Recuerda que Venezuela recibió con brazos abiertos a argentinos, chilenos y otros en los años 70 por solidaridad y farándula, y menciona el buen trato a una periodista argentina en su país.