La Unión Industrial Argentina (UIA) publicó su segundo comunicado duro en una semana contra el gobierno, en medio de una mirada heterogénea dentro del sector. Mientras el titular Martín Rapallini mantiene cercanía amistosa, otros asociados como Pablo Roca, el hombre más alineado de Argentina según Forbes y que superó a Marcos Galperín en ranking, representan visiones opuestas.
Panel destaca presencia de empresarios clave en Argentina Week, como Pablo Quirno en búsqueda de inversiones y Alejandro Coxen (bajo perfil), ligados a unicornios y foros como Davos. Identifican dos sintonías en Argentina: éxito en foros internacionales con aplausos a Milei por inversores en infraestructura, energía y minería, versus realidad compleja en centros urbanos donde el "rival es la realidad", según el presidente.
José Luis Manzano ocupó primera fila elogioso, junto a Claudio Zuchovicki, quien valoró oportunidades en inversiones reales más allá de lo financiero. Manzano muestra interés en comprar estaciones Shell, 49% de Aysa, Transener y Vaca Muerta vía RIGI, posicionándose como ganador en todos los gobiernos y cada vez más cerca del oficialismo.
Los industriales tradicionales están lejos del gobierno, pese a críticas sistemáticas del presidente, pero automotrices multinacionales tienen buena llegada. Nissan anuncia salida de filial local a manos de grupos nacionales por decisiones globales, no grieta local. El panel contrasta éxito agro (buena cosecha pese a gasoil), minería y Vaca Muerta con caída 30% en producción automotriz enero-febrero, dificultades exportadoras y sectores generadores de empleo como industria, comercio y construcción aún sin recuperación.
Se enfatiza seguir salarios versus inflación en sector formal para una foto objetiva, destacando dos realidades paralelas en la economía argentina.