Un tirador activo embiste con su vehículo contra el Temple Israel en West Bloomfield, Michigan, y genera un incidente de seguridad con incendio, reportado en vivo sin víctimas fatales hasta ahora.
El conductor estaba armado y el ataque ocurre contra una sinagoga que alberga un centro de primera infancia con jardín preescolar y guardería llena de niños e infantes. La policía y el FBI despliegan un operativo masivo con cierre perimetral, buscando al sospechoso que no depuso su actitud.
La Federación Judía de Detroit pide a la comunidad mantenerse alejada, mientras la gobernadora de Michigan y el director del FBI siguen el tiroteo activo en pleno conflicto Medio Oriente, coincidiendo con alerta en la AMIA argentina.