Claudio Tapia, presidente de la AFA, salió sonriente de los tribunales de Retiro tras ser indagado por presunta retención de aportes sindicales por 19.000 millones de pesos.
Tapia entregó un escrito al juez Diego Amarante y no respondió preguntas: negó tener poder sobre los aportes, rechazó la existencia del delito, pidió el sobreseimiento y, como el tesorero Pablo Covigino, invocó la ley de inocencia fiscal.
Al salir, ante la prensa solo repitió "declaró, declaró" sin detenerse, en medio de un tumulto de oficiales de la Policía Federal.