Tamara lleva a la joyería la cadenita plateada que le regaló su mamá para sus quince años, con su nombre personalizado, y pide rehacerla en oro de 18 quilates manteniendo el mismo diseño.
El joyero confirma que se puede hacer en su taller, estimando un peso de unos 8 gramos y un plazo de dos semanas, tomando nota del pedido y teléfono para avisar.
Tamara deja una seña con tarjeta de débito, retiene la original y acuerda pagar el resto al retirar la pieza nueva.