Sudáfrica envió vehículos blindados y soldados armados al barrio Westbury de Johannesburgo para combatir el crimen violento de pandillas. La operación forma parte de una ofensiva nacional contra el crimen organizado, con patrullas a pie en zonas residenciales azotadas por tiroteos y narcotráfico.
Miembros de la Fuerza Nacional de Defensa recorrieron las calles junto a la policía, mientras residentes observaban el convoy desde aceras y casas. Westbury sufre años de disputas territoriales entre pandillas, con ataques recientes que causaron muertos y heridos.
Los vecinos expresaron esperanza cautelosa ante la intervención estatal, intensificada por reclamos de mayor presencia militar tras incidentes mortales que aterrorizan a las familias y perturban la vida cotidiana.