El Parlamento británico aprobó la expulsión de los lores hereditarios de la Cámara de los Lores, poniendo fin a una tradición de más de 700 años desde la Edad Media.
La Cámara Alta, aristocrática y elitista con más de 700 integrantes hereditarios no elegidos por voto (duques, condes, vizcondes), era revisora de leyes de los Comunes; ahora se eliminan esos escaños, aceptados incluso por los propios lores.
Queda la mayor Cámara Alta del mundo con más de 800 miembros; sugieren futura elección por voto popular para simetría bicameral.