José Antonio Kast asumió la presidencia de Chile con un gobierno de emergencia, firmando decretos para frenar la migración irregular desde Bolivia, auditar ministerios, reconstruir zonas incendiadas y combatir el crimen organizado que ha debilitado las finanzas públicas y abandonado a las familias.
Kast, de extrema derecha y ultracatólico, respaldó la dictadura de Pinochet y prometió desregulación económica, recortes de gasto y políticas pro-mercado tras derrotar a Gabriel Boric. Sus seguidores expresan esperanza por el fin del vandalismo y delincuencia, mientras pensionados desean suerte al nuevo gobierno.
Durante la jornada estallaron protestas en Valparaíso y Santiago, donde manifestantes se enfrentaron a la policía, corearon contra Kast, el capitalismo y Estados Unidos, y fueron dispersados con gases lacrimógenos y cañones de agua.
En medio de la ceremonia, Kast elogió a María Corina Machado, líder opositora venezolana y Premio Nobel de la Paz, recibida con llaves de la ciudad por el alcalde Mario Desbordes. Machado llamó a la unidad continental por la libertad en Venezuela, Cuba y Nicaragua, destacando las primarias de 2023 y la elección de Edmundo González Urrutia como presidente electo.