El presidente chileno José Antonio Kars ordenó construir barreras físicas contra Bolivia para desalentar la migración irregular, una promesa de campaña cumplida poco después de asumir.
Durante un acto oficial, firmó seis decretos, tres sobre política migratoria, y pidió colaboración a las Fuerzas Armadas y al jefe del ejército Pedro Varela para aumentar funcionarios y barreras. Cifras oficiales indican 337.000 extranjeros sin documentación en Chile.
El Partido Republicano, al que pertenece, prometió una política dura incluyendo deportación de 340.000 migrantes, mayoritariamente venezolanos.