El Parque Arqueológico de Pompeya inauguró una exposición permanente sobre las víctimas de la erupción del Vesubio en el 79 d.C. La muestra reconstruye paso a paso la catástrofe que sepultó la ciudad romana bajo lava y cenizas.
Los pórticos de la Palestra Grande, un gran edificio cuadrado con anfiteatro, forman un nuevo circuito didáctico. Combina calcos de cuerpos con restos orgánicos y tecnología multimedia para revivir la tragedia.